Tigre con piel de lobo


Tengo los ojos tan grandes para observarte mejor,
el pelo tan largo para enredarte mejor,
los labios tan rojos,
para comerte
morderte 
y marcarte mejor.

Soy un tigre con piel de lobo.
Soy peor de lo que piensas
y el resto se imagina.
Sonrío con dientes de leche
y ataco con colmillos de marfil.

Eres mi presa favorita
y yo sólo tu asesina.

Colecciono escalofríos en tu espalda,
tus valientes tiemblan de miedo.
No hay nada que hacer,
estás muerto antes de echar a correr.

Olvidaste los reflejos en el espejo
y ahora que te veo indefenso
te miro con pena,
culpable de lo que he hecho.

Te sangra la herida.
Lo siento,
va a haber que amputarte el corazón.

Así no se puede querer.

Ni siquiera soy un lobo, Caperucita.
Sólo soy la piel.

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